
"El movimiento ha tomado conciencia de sus potencialidades. Tenemos una ley que no nos discrimina, y nos da la oportunidad de ser protagonistas. Es estratégico el desarrollo del negocio de las comunicaciones en todos los niveles."
"Detrás de la difusión (des)informativa de los grandes medios de comunicación, lo que está en disputa es la lucha en torno de cuál será el modelo de Argentina resultante."
"Hay que redoblar el esfuerzo para mostrar que somos una alternativa válida a la que desde los medios concentrados de comunicación nos proponen. Debemos dejar de declamar y actuar en consecuencia en una opción."
"Hay enorme capacidad en el movimiento cooperativo para generar información que muchas veces no es noticia para los medios de los grandes grupos económicos, sino que es noticia para los hombres que trabajan."
"La biodiversidad de la economía solidaria debe aportar a una biodiversidad empresarial y a una biodiversidad de voces en los medios. Y a eso nadie nos lo va a regalar. Debemos luchar por eso."
"La Ley que rigió por 29 años entregó la radiodifusión, en especial, para que se hagan negocios; las cooperativas, mutuales y ONG se convertían en un peligro para la filosofía que mandaba en la norma."
"Demostramos que somos capaces de producir cambios en los paradigmas económicos pero debemos hacer visible lo mucho y bueno que realizan las cooperativas para ser capaces de producir cambios también en las estructuras sociales."
"La condición de unirnos en una red sólida o gran empresa es la que nos permitirá avanzar sobre nuestro gran enemigo -la dispersión- para convertirnos en un actor de peso en el sector de la comunicación."



Por Luciano Sanguinetti *
Cuando publiqué el 24-04-11 en Página/12 una nota titulada "La cuarta plataforma" (en la que describo las cuatro plataformas históricas de transmisión de la cultura, desde la academia griega, la escolástica medieval, la escuela moderna y hoy los dispositivos tecnológicos de la era digital), Julio Bertolotti, director del NeoTvLab, probablemente el centro de investigación y producción audiovisual más interesante que se está desarrollando en la Universidad de Tres de Febrero, me preguntó cuáles eran los desafíos de esa plataforma.
Hace meses que vengo pensando cómo responderle y ahora voy a arriesgar tres hipótesis. Mi respuesta va a ir en línea con el argumento de un libro fundamental de Henry Jenkins, La cultura de la convergencia. Por ahora estas ideas se vuelcan centralmente sobre el panorama audiovisual, que en la Argentina vía la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la política de digitalización de la televisión y la llamada batalla cultural adquieren una relevancia capital.
La primera hipótesis tiene que ver con la convergencia de soportes y lenguajes: las nuevas tecnologías hibridizan los soportes y lenguajes. Celulares, netbooks, tablas transforman lo que llamábamos televisión o cine. La plataforma digital va conectando dispositivos, instituciones y grupos y, como dice Cecilia Sagol, responsable de contenidos de Conectar Igualdad: el uno a uno está en la gente. El achicamiento de la brecha digital, que en la Argentina crece gracias a diversos programas que se complementan (tanto públicos como privados), como la expansión de la red digital de transmisión televisiva, por las netbooks que llegan a tres millones de adolescentes o la expansión de los celulares con wifi, refuncionaliza los viejos medios. El televisor fue una cosa hasta finales de los noventa y va camino de ser otra en el siglo XXI, como lo demuestran las investigaciones de Roger Silverstone en el ámbito hogareño. El último encuentro organizado por el NeoTvLab hace pocos días lo pone blanco sobre negro: Pantallas Múltiples.
La segunda hipótesis es la de la convergencia entre saberes: información, educación, ciencia, entretenimiento, arte y cultura: los entornos digitales modifican también nuestro vínculo con los saberes, cada vez es más claro que vivimos inmersos en una suerte de neorrenacentismo. ¿Qué diferenciaba en Leonardo Da Vinci lo que correspondía a lo científico, al arte o a la guerra? Algo de eso nos pasa cuando vemos el canal de televisión del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, o cuando asistimos a Tecnópolis. O cuando vemos una serie sobre la Edad Media por algunas de las grandes cadenas americanas. Los consumidores de medios dejamos de ser eso. Jenkins demuestra en su libro cómo se transformó lo que comúnmente llamábamos ver televisión. Los fans de una serie como Lost demolieron la idea de un espectador pasivo, pero también experiencias como 6 7 8 prefiguran otro tipo de usuario de los medios: ¿televisión militante?, ¿ciudadanías mediáticas?, ¿ciberactivismo? Los desarrollos tecnológicos que tienen lugar en el Lifia (Laboratorio de Investigación y Formación en Informática Avanzada, a cargo de Gabriel Baum) de la Universidad Nacional de La Plata con la interactividad televisiva están señalando un camino. La resolución de la Afsca que le otorga a cada una de las universidades nacionales una señal televisiva prefigura un lugar nuevo para los medios audiovisuales.
Nuestro mapa de medios todavía se parece mucho al de los ferrocarriles que dejó la dominación británica. ¿Nodos, redes, pluralización de las pantallas? Como lo prueban ciertos acontecimientos políticos recientes, los colectivos sociales, las multitudes, están protagonizando la agenda contemporánea. La de la televisión también.
La última hipótesis es la de la convergencia entre tiempo y espacio: el achicamiento del mundo que hacen posible dramáticamente las TIC modifica nuestra relación con el tiempo. Pienso ahora en el ciclo "Panorama argentino", que están produciendo en forma colaborativa los catorce canales públicos de televisión en la búsqueda de una imagen federal de la pantalla televisiva. Así las estrategias colectivas en la producción del conocimiento y en la experiencia social modifican los horizontes de lo público; los debates sobre la situación griega dan otro testimonio. La utopía no es está en camino, sino que es hoy. Las TIC modifican el espacio habitado y hacen del aquí y ahora una dimensión ontológica.
Muchos todavía seguimos educados en el mañana, en lo que vendrá. Como ha señalado Jesús Martín Barbero, lo que las tecnologías digitales reubican es el futuro. Los jóvenes cuestionan la escuela no por una cuestión de didácticas o contenidos, sino por una cuestión de temporalidades y espacios. Del pizarrón a las pantallas digitales. ¿El desafío es acompañar la conectividad inevitable de esos espacios o de esos sujetos?
* Docente, investigador. Facultad de Periodismo y Comunicación Social UNLP.



(www.latercera.com) Telefónica SA, la mayor compañía telefónica de España, planea hacer ofertas por frecuencias en Brasil y Chile este año para la construcción de redes más veloces en tanto se prepara para un auge de la demanda de datos móviles en América Latina.
La empresa, que obtiene aproximadamente la mitad de sus ingresos en la región, necesita las frecuencias inalámbricas para las redes basadas en el estándar de evolución a largo plazo (LTE) que ya se usa en los Estados Unidos y parte de Europa, dijo el director de tecnología Enrique Blanco en una entrevista.
La operadora con sede central en Madrid invertirá "todo el dinero que necesite", agregó.
"Planeamos hacer ofertas por frecuencias de radio de LTE en Chile y Brasil hacia fin de este año", señaló Blanco en Barcelona antes del inicio del Mobile World Congress. En España, Telefónica se prepara para un posible despliegue de LTE en 2014, añadió.
Las compañías telefónicas como Telefónica deben reforzar sus exigidas redes debido a que más y más clientes utilizan video de alta calidad, música y juegos.
El ex monopolio español se esfuerza por detener una pérdida de cuota de mercado conforme los españoles se pasan a rivales más económicos en un momento de debilidad de la economía y alto desempleo.
MENSAJERIA INSTANTANEA
Telefónica y un grupo de operadoras como Vodafone Group Plc y Orange de France Telecom SA están trabajando en un proyecto para el denominado Rich Communications Suite que incluirá mensajería instantánea, dijo Blanco.
"Hace diez años el SMS no era muy popular porque sólo se podían enviar mensajes a otros abonados de la misma operadora", explicó Ian Miller, director de redes de acceso de radio de Telefónica, en una entrevista separada. "Tenemos que asociarnos a otros vendedores porque esa es la única forma en que esta nueva generación de mensajes se popularizará y despegará. Tiene que ser interoperable entre todas las operadoras".
Después de Chile y Brasil, Telefónica prevé participar en licitaciones de frecuencias de LTE en otros mercados de América Latina como Argentina, Uruguay, México o Perú en el término de 18 meses, expresó Miller.
"Estos mercados se están poniendo al día pero el verdadero desafío son los dispositivos, si se reduce su costo de producción para que estén al alcance de todos de manera masiva", dijo Miller. "Cuánto estamos dispuestos a invertir y si nos asociaremos o no con otras operadoras es algo que variará de mercado a mercado".
El máximo responsable ejecutivo de Telefónica, César Alierta, también cuenta con el crecimiento económico de América Latina para reconquistar a los inversores. Telefónica anunció la semana pasada que las ventas en la región crecieron 13,5% a 29.200 millones de euros (US$39.300 millones) el año pasado.
Telefónica opera en 14 países de la región.


